Artista 01,2009

(Enero 2009)

Ángela Gurría


1929-01-01

 

Fecha: 2009-01-01

compartir en facebook  compartir en twitter

<i>La nube</i>, 1973
La nube, 1973
Talla directa en mármol
138 x 230 x 42 cm

 

"Soy geométrica, abstracta, figurativa, según lo requiere el espacio, trato de no repetir figuras. He hecho modelado, tallado en piedra, también escultura a nivel de paisaje; ahora señalo los grandes sistemas de construcción¿¿ En las propias declaraciones de Ángela Gurría aparecidas en el libro Doce expresiones plásticas de hoy, la propia artista más que define su postura y hacer en el arte mexicano reciente. Nacida en la ciudad de México, estudia primero letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Posteriormente se dedica en forma autodidacta a la escultura entre los años de 1949 y 51; entre el 51 y el 57, adquiere y perfecciona oficio más profundo sobre el hacer escultórico con el maestro Germán Cueto en el México City College. Posteriormente trabajó en la fundición de Abraham González y en los talleres de Mario Zamora y Montiel Blancas. Entre 1951 y 1957 estuvo bajo la tutela del maestro Germán Cueto, quien sentó en ella las bases de donde Ángela Gurría partió hacia un esquematismo de las líneas y las formas, teniendo buen cuidado de no caer en la abstracción, pues siempre hay en su obra un punto de referencia con el mundo de la naturaleza. Desde siempre, Gurría ha logrado recrear en su obra el legado de la gran escultura prehispánica, así como del espíritu de las artesanías populares, utilizando materiales diversos que van desde piedras duras hasta metales, en los que logra de manera extraordinaria la integración armónica de la escultura con la arquitectura, así como con el medio en que habrá de existir la pieza. Generalmente sus obras alcanzan dimensiones monumentales que constituyen un sello invariable, algunas alcanzan alturas que van de los doce a los treinta y hasta los cien metros, ejemplo de ello son las impresionantes torres escultóricas del Monumento a los Trabajadores del Drenaje Profundo, que alcanzan una elevación de catorce y treinta metros sobre el nivel de la plataforma. Fueron realizadas entre 1974 y 1975, en Tenayuca, estado de México. Entre sus creaciones más importantes, consideradas como obras que permanecerán como representativas de una época sobresalen: Homenaje a la ceiba, 1977; Espiral Serfin, 1980 y El corazón mágico de Cutzamala, 1987. En el año de 1960, Ángela Gurría recibió el Premio del Instituto de Arte de México, reconocimiento al cual le seguirían el Primer Premio de la III Bienal de Escultura (1967), y la Medalla de Oro de la Academia delle Arte del Lavoro de Italia, que le fue concedida en 1980.

 

Autor/Redactor:
Editor Fundador: Manuel Zavala y Alonso †

 

 

 

Redes sociales