Artista 05,2009

(Mayo 2009)

Helen Escobedo


1934-01-01

 

Fecha: 2009-05-01

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<i>Cóatl</i>, 1980
Cóatl, 1980

3 a 4 m de altura por 15 x3 m

 

El empleo reflexivo de su herencia mexicana, así como de numerosos lenguajes, de los que Helen Escobedo se vale como una profesional en el mundo del arte para ofrecer al espectador una obra plasmada de figuras como sillas colgantes, tortugas hechas de paraguas y llantas viejas, o vochitos intervenidos, son algunos de los conceptos básicos sobre los cuales la artista lleva a cabo el proceso creativo de cada una de ellas. La obra de esta artista mexicana, nos habla de una mujer que vive en constante renovación y que goza de una fuente inagotable de imaginación que se comprueba en obras como la que se localiza en el interior de Ciudad Universitaria, Coátl; instalación monumental transitable para contemplar desde distintos ángulos, distancias y a diversas horas. Está elaborada con marcos de vigueta de hierro repetidos,Coátl, es un cubo desplegado de manera orgánica, pintado en una gama de colores que va desde el amarillo limón, hasta el rojo oscuro, dando así, la impresión de incendiarse o apagarse, según la hora en que sea vista. Gracias a una base escalonada de módulos de concreto, Coátl, parece reptar y ondular sobre la piedra; su transparencia y luminosidad son de manera tan notables como la elección del emplazamiento. En esta, como en cada una de las instalaciones de Helen, la creadora transmite algo más que sentimientos que cobran vida con el público que interpreta a su manera muy personal, puesto que para entender la obra de Escobedo, basta con sentirla, con palparla y con admirar esas composiciones que transportan a la idea de estar vivo o estar muerto, con sentir la presencia o la ausencia de ese algo que se trata de invocar. Además de emociones y sentimiento, Helen refleja en sus obras, sus emociones, su sentir y el de su sociedad utilizando como recurso lo que sus manos le pueden brindar. No existen límites para ella, su obra artística puede acudir a cualquier tipo de recursos que la alimenten de esa imaginación e inspiración. Helen Escobedo es una de las más importantes escultoras e instalacionistas mexicanas, que como medida práctica emplea y transforma lo que encuentra a su alrededor para darle un valor estético propio. Ejemplo de ello son instalaciones como Malas Noticias, en donde figuras semihumanas en forma de larvas construidas a partir de papel periódico con encabezados de malas noticias o en Horror vacui (o miedo al vacío) que representa un cuarto con la puerta abierta pero sin paso posible con un enorme agujero en el piso, lo que la artista pide casi a gritos es la introspección.La obra de Helen es una mezcla de lo macabro, lo irónico y lo cómico, y exhibe un muestrario de las soledades que habitan en la urbe al mismo tiempo provinciana y cosmopolita, apta y acostumbrada a los cataclismos, melancólica ante las irrupciones del pasado y anhelante de una modernidad internacionalista, que una vez alcanzada, ya es caduca. Helen Escobedo, nació en la ciudad de México en 1934, de padre mexicano y madre inglesa. Sus primeros estudios los enfoca hacia las Humanidades en la Universidad Motolinia, pero sus dotes artísticas, aparecidas desde corta edad y alentadas por su madre, la condujeron en 1951 a tomar sus primeras clases de escultura con Germán Cueto en el México City College. En ese mismo año recibe una beca para asistir al Royal College of Art de Londres, tres años que aprovecha al máximo sin salir de Europa. Ya de regreso a México, presenta su primera exposición individual en 1956 en la Galería de Arte Mexicano; una década después deja por completo el bronce para investigar nuevos materiales plásticos, nuevas escalas, y posteriormente se interesa por un funcionalismo que sea implícito en sus formas escultóricas. Paralelamente a su actividad creadora, en 1961 ocupa el puesto de Jefe de Artes Plásticas al frente del Museo Universitario de Ciencias y Artes en la Universidad Nacional Autónoma de México, puesto que la convertirá en 1974 en Directora de Museos y Galerías de la UNAM al anexarle dos espacios más: la Galería Universitaria Aristos y el Museo del Chopo en el Centro y Norte de la ciudad de México, respectivamente. En 1978 deja el puesto de directora al ser nombrada investigadora del Departamento de Humanidades para dedicarse, junto con un equipo de cinco colegas escultores, al diseño y supervisión de la magna obra transitable conocida hoy como: El Espacio Escultórico de Ciudad Universitaria.

 

Autor/Redactor: Lourdes Romero
Editor Fundador: Manuel Zavala y Alonso †

 

 

 

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