El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General proclamó el 1º de octubre Día Internacional de las Personas de Edad. Un cambio demográfico está ocurriendo en todo el mundo, tan sólo el año pasado hubo alrededor de 600 millones de personas de 60 años y más; esta cifra se duplicará hacia el año 2025 y llegará a casi dos mil millones hacia el año 2050. Hay que tomar en cuenta que nuestro mundo envejece rápidamente, por lo que las personas mayores desempeñarán un papel cada vez más importante. Por ello se asignó ese día tan especial para solicitar contribuciones destinadas al Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para el envejecimiento, con el fin de apoyar proyectos en beneficio de los ancianos en países en desarrollo. El Fondo Fiduciario se estableció como parte del Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento, aprobado en la Asamblea Mundial celebrada en Viena en 1982.