La Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824 entró en vigor el 3 de octubre de ese mismo año, después del derrocamiento del Primer Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide. En la nueva Constitución, la república tomaba el nombre de Estados Unidos Mexicanos, y era definida como una república federal representativa, con el catolicismo como religión oficial. Al final el Congreso Legislativo terminó siendo bicameral, como en los Estados Unidos, con una cámara alta (de Senadores, con dos senadores por estado) y una Cámara baja, con un Diputado por cada 80 mil habitantes. El poder ejecutivo federal recaía en un presidente y un Vicepresidente, electos por cuatro años. El poder judicial estaba en manos de los once integrantes de la Suprema Corte de Justicia.