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Yves Klein: retrospectiva en el MUAC-UNAM

 

2017-09-26

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Yves Klein: retrospectiva en el MUAC-UNAM

Foto: Retrato de Yves Klein en el estudio del fotógrafo Charles Wilp, Düsseldorf, 1961 Foto © Charles Wilp / BPL, Berlin Contact for the photographer authorization: contact@bpk-bildagentur.de Contactar al fotógrafo para autorización: contact@bpk-bildagentur.de

La primera exposición retrospectiva en México de Yves Klein (Niza 1928 – París 1962), pionero del arte acción y las prácticas inmateriales del arte contemporáneo y uno de los artistas más emblemáticos y referente fundamental del arte del siglo XX para varias generaciones de creadores, se podrá visitar en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC-UNAM), en la Ciudad de México, a partir del 26 de agosto. Yves Klein fue recibida anteriormente en Buenos Aires, organizada por la Fundación Proa, en colaboración con su Archivo y la Embajada de Francia, siendo la primera vez que llega a América Latina esta importante exposición del artista francés.

 

La retrospectiva Yves Klein abarca la producción realizada a lo largo de ocho años, y contiene tres de las principales preocupaciones expresadas en toda la obra del artista francés: “la monocromía, la materialidad de la carne y el arte como campo inmaterial”. Desplegada cronológicamente y estructurada de forma pedagógica –propuesta del curador Daniel Moquay-, en una secuencia que permite entender su trayectoria y concepto en torno a la inmaterialidad del arte, la muestra se compone por más de 75 obras artísticas y una amplia selección de documentos entre cartas, dibujos, fotografías y películas, estableciendo así un recorrido lineal por las diversas facetas que desarrolló a lo largo de su corta, pero intensa y prolífica carrera.

 

El recorrido presenta el primer monocromo pictórico color naranja realizado por Klein en 1955, Expression de l’univers de la couleur mine orange [Expresión del universo de color naranja plomo], presentado en el Salon des Réalités Nouvelles y rechazado por el jurado, bajo el argumento de que una pintura lo es cuando se compone por más de un color ("Un solo color, no, no, realmente eso no es suficiente").

 

En el mismo año, 1955, Klein reúne una serie de piezas monocromas de distintos colores en la exposición Yves Peintures, en el Club des Solitaires en París. Estas obras son el antecedente del periodo azul que da inicio con la doble exposición “Proposiciones monocromas”, en la Galería Colette Allendy y en la Galería Iris Clert en París, en 1957.

 

El periodo azul se basa en la creación de un color –al que llamó IKB (en inglés), o Azul Internacional Klein-, concebido como un campo de sensibilidad inmaterial, hecho con el cual marca una distancia con respecto a las preocupaciones del arte de su época, que giraban en torno a la abstracción y/o la figuración.

 

Después de experimentar con formatos bidimensionales, Klein comienza a trabajar con diferentes objetos: esponjas marinas, ramas, esferas, entre muchos otros, que al ser pigmentados con el azul Klein son transformadas en esculturas de un color ultramar cuyo efecto visual provoca una contemplación casi espiritual. La cualidad fundamental de este pigmento reside en su pureza cromática y su luminosidad, resaltando su profundidad. El azul se vuelve entonces el camino para construir una sensibilidad pictórica, es decir, una dimensión inmaterial ligada a un campo de percepción.

 

En las diferentes series que integran el periodo azul, Klein explora y cuestiona en torno a la condición material del arte y su inmaterialidad. Para el artista, el objeto del arte no es la pintura sino la vida misma en su cualidad también intangible. A través de las series Relieves Planetarios y Cosmogonías desarrolla un vínculo entre el color azul, el cielo y el vacío; en donde aparece la noción trascendental del arte.

 

Las exploraciones de Klein convergen posteriormente en intervenciones arquitectónicas y lumínicas, como es el caso del relieve de gran formato para el Teatro de la Ópera de Gelsenkirchen en Alemania;o bien, el proyecto de iluminar con azul el obelisco de la Plaza de la Concordia en París, con motivo de una de sus exposiciones.

 

Para Klein el arte solo puede suceder en el espacio y por lo tanto, fluir como experiencia. Por eso en las Antropometrías, una de sus series más conocidas, practica el acto pictórico como una acción corporal y carnal, a través de los cuerpos de modelos embadurnados con pintura que dejan una marca en el lienzo. Cuando Klein realiza la Antropometría del periodo azul (1960) lo hace en vivo, acompañado de las modelos y de varios músicos que tocan la partitura de la Sinfonía Monótona Silencio (1949), una pieza dividida temporalmente entre un solo tono y el silencio. Es a través de los cuerpos que se manifiesta en la pintura “el clima esencial y puramente afectivo de la carne”. Esta acción pictórica de Klein apunta a la desaparición del artista como autor en tanto se desliga de la técnica, así como de la mano y el pincel del pintor.

 

Una de las piezas más emblemáticas es El salto al vacío ( Leap into the Void, 1960) que muestra al artista elevándose en un salto –como si fuera a volar- sobre una calle vacía con una expresión de felicidad absoluta mientras a lo lejos pasa un ciclista como si no pasara nada. La gran pregunta durante años fue ¿cómo hizo el salto?

 

En octubre de 1960, Klein contrató a los fotógrafos Harry Shunk y Jean Kender para tomar una serie de fotografías recreando un salto desde una ventana de un segundo piso que el artista afirmó haber realizado antes en el curso del año. Este segundo salto fue hecho desde una azotea en el barrio parisino de Fontenay-aux-Roses. Abajo, en la calle, un grupo de amigos sostenía una lona para atraparlo mientras caía. Dos negativos, uno mostrando a Klein saltando y el otro con la escena circundante sin la lona, fueron impresas juntas para crear un fotomontaje, es decir, como si fuera una sola imagen.

 

Con esta pieza y la serie de Antropometrías empieza un momento clave en el arte que se fundamenta en la idea del acontecimiento y de la acción, en donde el valor de la obra no está en el objeto mismo sino en la acción, en el proceso, en lo que se produce: campos de sensibilidad inmaterial.

 

El concepto de impregnación será también fundamental en el trabajo de Klein, como un procedimiento y una cualidad de la obra artística. A partir de estos criterios produce la serie Pinturas de Fuego, y las obras elaboradas con viento y agua. En ellas la naturaleza se infiltra en el cuadro a través de la corrosión ocasionada por el fuego, el viento y el agua. El pincel es un lanzallamas, o el viento que marca y devasta la superficie pictórica.

 

Klein continúa con sus investigaciones sobre el concepto de impregnación y vacío a través de la serie Monocromos en oro (1960-1961) y con la pieza Zonas de sensibilidad inmaterial pictórica(1962). En ellas pone en marcha la noción del valor de la obra de arte a partir de su transferencia en oro. En el caso de las Zonas de sensibilidad inmaterial pictórica divide el valor inmaterial de la obra en siete zonas que tienen una equivalencia ascendente en gramaje en oro. Son vendidas y el comprador obtiene un recibo de compra venta el cual debe quemar, al mismo tiempo que la mitad de los lingotes de oro son arrojados en el río Sena en una acción ejecutada por el artista. Sobre esta obra dirá: “Al rechazar la nada, descubrí el vacío. El significado de las zonas pictóricas inmateriales, extraído de las profundidades del vacío que por entonces yo dominaba, era de naturaleza totalmente material. Y como vender esas zonas inmateriales por dinero me resultaba totalmente inaceptable, a cambio de esa inmaterialidad de la más alta calidad empecé a exigir un pago material de la más alta calidad: un lingote de oro puro”.

 

De esta forma, la agenda radical y definitiva de Klein se desarrolla a través de sus obras, de las acciones que las componen y de los diversos manifiestos, diarios y conferencias que escribió e impartió a lo largo de su carrera.

 

La muestra busca introducir a un público amplio la obra de uno de los principales referentes del arte del siglo XX. Quizá uno de los primeros artistas contemporáneos que buscó integrar arte y vida en una aventura unificada.

 

Proyecto Yves Klein en el Museo Experimental el Eco

 

International Klein Blue

 

A partir de una breve comunicación epistolar sostenida entre Mathias Goeritz e Yves Klein en 1960, el Museo Experimental el Eco propone una intervención a la arquitectura de este lugar para crear una experiencia sensorial única. Este gesto curatorial pretende poner en conversación el programa de arquitectura emocional desarrollado por Goeritz en este espacio, y con el cual hizo frente a la arquitectura racionalista/funcionalista del estilo internacional desde el contexto mexicano, así como el trasfondo metafísico de su obra, con el proyecto inmaterial de Klein y sus ideas sobre el monocromo. Coincidiendo con la muestra de Yves Klein en el MUAC, el Museo Experimental el Eco presentará International Klein Blue (IKB), proyecto que se propone como una extensión de la presencia de la obra de este artista en otro recinto de la UNAM.

 

International Klein Blue (IKB) consiste en pintar algunos elementos del edificio de El Eco, emblemático también por sus colores de paleta modernista –negro, blanco, gris y amarillo–, con el color azul ultramarino utilizado por Klein en sus obras. Además, se mostrarán documentos de los Archivos Yves Klein en París.

 

Este proyecto apunta hacia enfatizar la noción del color azul como un territorio de acción, el cual se manifestará también mediante la presencia de las obras de otros artistas contemporáneos.  Coincidiendo con la muestra de Yves Klein en el MUAC, este proyecto se propone como una extensión de la presencia de la obra de este artista en otro recinto de la Universidad, y que se articula desde una lógica acorde al espíritu experimental de este sitio, concebido por Mathias Goeritz en 1953. Esta intervención de podrá visitar del 7 de diciembre, 2017, al 25 de febrero, 2018.

 

La exposición Yves Klein se inaugura el 26 de agosto a las 13:00 horas y permanecerá abierta hasta el 14 de enero de 2018.

 

El MUAC tiene contemplado un amplio programa de actividades complementarias, como son una charla sobre la obra de Yves Klein previa a la inauguración, a las 12:00 horas, en el Ágora del MUAC, con la participación del curador Daniel Moquay y el artista Carlos Amorales. La entrada es libre y el cupo limitado.

 

También en el marco de esta exposición, el 16 de octubre, a las 12:00 horas, Amanda de la Garza, curadora adjunta del MUAC, ofrecerá una plática sobre la muestra en el auditorio Francisco Goitia de la Facultad de Artes y Diseño.

 

Por su parte, Sofía Taboas impartirá un Taller de Artista en paralelo a la exposición. Esto se realizará en el Ágora del MUAC del 4 al 23 de octubre de 11:00 a 14:00 horas.

 

Otra de las actividades programadas son los Recorridos mediados por la salas de la exposición a cargo de los Enlaces del MUAC. Para mayores informes: 5622 6972 enlace.mediacion@muac.unam.mx.

 

Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC). Insurgentes Sur 3000. Centro Cultural Universitario. Delegación Coyoacán. C.P. 04510.

Tels.: 5622 69 39 y 5622 69 99 ext. 48791.

E-mail: difusion@muac.unam.mx

Página Web: www.muac.unam.mx.

Horarios: miércoles, viernes y domingos de 10:00 a 18:00 hrs.; jueves y sábado de 10:00 a 20:00 hrs. Admisión: jueves a sábado $40.00 Público general. 50% de descuento a estudiantes, maestros, UNAM, INAPAM, jubilado ISSSTE e IMSS con credencial vigente; miércoles y domingo $20.00 público general. 2 x 1 estudiantes (con credencial vigente).

Entrada libre a menores de 12 años, miembros de ICOM, AMPROM, CIMAM y Prensa (con credencial vigente). 

Autor/Redactor:Redacción Artes e Historia México
Editor Fundador: Manuel Zavala Alonso †

Yves Klein

 

 

 

 

 

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