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Caravaggio. Una obra, un legado, en el Museo Nacional de Arte

 

2018-03-01

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<i>Caravaggio. Una obra, un legado</i>, en el Museo Nacional de Arte

Foto: Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 1571 - Porto Ercole, 1610). La Buona Ventura (La buenaventura), 1596 Museos Capitolinos, Roma. Cortesía Munal, INBA

La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes, por medio del Museo Nacional de Arte (Munal), en colaboración con los Museos Capitolinos de Roma, Italia presentan Caravaggio. Una obra, un legado, exposición que indaga en el legado tenebrista propuesto y difundido por Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610) en la pintura europea y novohispana, mediante la exhibición de la única pieza de su autoría presente en la muestra, La buenaventura (1596), junto con otras 16 obras de colecciones nacionales, además de una instalación multisensorial.

 

Las obras que acompañan el recorrido pertenecen a las colecciones del Munal, el Museo Nacional de San Carlos y el Museo Franz Mayer. Algunas de ellas son: La incredulidad de santo Tomás (ca.1643), de Sebastián López de Arteaga; La vista de la serie Los cinco sentidos (ca. 1615-1616), de José de Ribera Lo SpagnolettoMagdalena penitente (primera mitad del siglo XVII), de Francisco de Zurbarán; Seis apóstoles (segunda mitad del siglo XVII), de Baltasar de Echave Rioja; y San Bartolomé (último tercio del siglo XIX), de Felipe Santiago Gutiérrez, entre otras.

 

Bajo la curaduría de Abraham Villavicencio y Alivé Piliado, esta exposición está conformada por tres núcleos temáticos. El primero, titulado De Italia a México: el legado de Caravaggio, resalta la herencia artística y la apropiación del caravaggismo en Europa y su tránsito hacia México; en Las innovaciones estéticas: naturalismo, tenebrismo, teatralidad, segunda sección de la muestra, se revelan los recursos  plásticos del artista adoptados por pintores novohispanos y mexicanos; finalmente, el discurso curatorial concluye con La buenaventura, una de las pinturas clave para comprender el desarrollo inicial del artista y su primer acercamiento al claroscuro.

 

En esta escena entre dos jóvenes, el artista señala el engaño disfrazado por un juego de miradas que emplea una gitana al leerle la mano a un caballero adolescente, mientras le roba su anillo del dedo anular. Se trata de una de las pocas obras en las que el pintor seleccionaría el tema, antes de dedicarse a pintar encargos de contenido religioso.

 

Alrededor de 1594-95,  Caravaggio introdujo con La buenaventura un tema en la pintura italiana que era conocido solo en algunas pinturas holandesas; género que representa escenas de la vida cotidiana, pero con un significado subyacente. Esta escena anecdótica y cotidiana tomada de las calles de la Roma contemporánea al pintor, describe a los dos personajes por medio de su vestimenta, tanto los atuendos del joven -el sombrero emplumado, los guantes y la vistosa daga de gran tamaño-, como la gitana con su camisa de lino claro y su envoltura exótica, en este caso, como "tipo" en lugar de una persona individual.

 

Sin embargo, muchos historiadores del arte han puesto en duda que esta pieza, La buenaventura, sea un original de Caravaggio. La escena ha sido pintada sobre una santa mujer rezando, tal vez la Virgen María, y el pintor más probable es el Cavaliere d'Arpino. El cocurador de la muestra, Abraham Villavicencio, señala, sin embargo: “La buenaventura muestra los primeros juegos de luces y sombras que más tarde culminarían con el surgimiento del tenebrismo. Este modo de pintar sumado al naturalismo produce una versión teatral y cruda de la realidad material”.

 

“Pese al auge que ha tenido la obra de Caravaggio en los últimos años, sus registros fueron sobre todo informes policiacos y actas judiciales, lo que ha reiterado su calidad de artista transgresor, atormentado y conflictivo. El rastro de Caravaggio está presente y vigente en las obras públicas y privadas de las colecciones mexicanas, tanto por su herencia técnica como por su enseñanza academicista. Con esta exposición, se muestra el propio contraste de la vida y obra de Caravaggio, yendo del claro de la pieza temprana La buenaventura, hasta el oscuro tenebrismo que imperó en los maestros novohispanos y españoles”, reviró Alivé Piliado, cocuradora de la muestra.

 

“Las secuelas que tuvo la obra de Caravaggio en el desarrollo del arte del reino de Nueva España y del México independiente quedan al descubierto en los muros que componen esta exhibición, obligándonos a resignificar la trayectoria de Michelangelo Merisi, su maestría, su apego al natural y otros rasgos que lo convierten en uno de los virtuosos que abren camino hacia el Barroco. Una de las virtudes de esta exposición es la posibilidad que ofrece al espectador de encontrarse con lo más sensible de la realidad”, apuntó Sara Gabriela Baz Sánchez, directora del Munal. De aquí el título de la exposición que presenta el recinto.

 

Esta es la segunda vez que una obra de Caravaggio es exhibida en México. La primera fue en 1976, cuando El laudista (ca.1596) visitó las salas del Museo de Arte Moderno, en una exposición que reunía piezas del Museo del Ermitage de San Petersburgo. 

 

Caravaggio Experience

 

A la par de la exposición, se presenta una instalación multisensorial producida por Medialart y titulada Caravaggio Experience, que permite explorar 57 de las pinturas más conocidas del artista lombardo mediante recursos digitales.

 

Con una duración aproximada de 48 minutos, esta experiencia conjuga un sistema de multiproyección en alta definición producida por los videoartistas The Fake Factory, con música original de Claudio Strinati y permeada de fragancias diseñadas por la Farmaceutica di Santa Maria Novella. Cabe mencionar que esta experiencia se logró gracias a una importante donación de Microsoft México.

 

Caravaggio. Una obra, un legado estará acompañada de una publicación en español, memoria gráfica de las piezas que conforman la muestra y enriquecida con textos de los especialistas Abraham Villavicencio, Alivé Piliado, Federica Papi y Sergio Guarino.

 

Asimismo, con la finalidad de ampliar la experiencia de los visitantes, el museo presentará un programa de actividades paralelas que invitan a la reflexión mediante charlas a cargo de especialistas como Marco Cardinali (especialista mundial en el pintor lombardo), Clara Bargellini (especialista en arte novohispano), Theo Hernández (especialista en música) y Mariapia Lamberti (especialista en literatura italiana), entre otros. Además, habrá dos ciclos de cine, uno comentado que contará con la participación de Joaquín Rubio Salazar y otro realizado en colaboración con el Instituto Italiano de Cultura México.

 

La muestra permanecerá en las salas del primer piso del Munal del 22 de febrero al 20 de mayo, mientras que la instalación podrá disfrutarse hasta el 1º de julio.

 

Para mayor información sobre la muestra y las actividades complementarias, se puede consultar el sitio webwww.munal.mx, así como las redes sociales del museo: en Twitter e Instagram como MunalMx y en Facebook como Museo Nacional de Arte INBA.

 

 

Autor/Redactor:Daniela P. Cuéllar Díaz
Editor Fundador: Manuel Zavala Alonso †

Caravaggio. Una obra, un legado, en el Museo Nacional de Arte

 

 

 

 

 

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